Usaquén · Bogotá
Fusión japonesa-americana. La hamburguesa es americana; el Wagyu, el arroz de sushi y el ramen son japoneses. Nuestra cocina vive en el cruce.
100 % wagyu · 100 % colombiano · Certificado
Wagyu puro de ganadería colombiana, certificado por la Asociación Colombiana de Criadores de Ganado Wagyu y sus Cruces, única entidad autorizada para certificar la raza en el país.
La carne
No es un cruce con algo de genética wagyu ni un corte importado con etiqueta. Es wagyu puro criado en Colombia, de ganadería nacional, y está en dieciocho preparaciones de nuestra carta.
La raza deposita la grasa dentro del músculo, en vetas finas que se funden a menor temperatura que las de cualquier otra. Eso es el marmoleado, y es lo que hace que la carne ceda sin resistencia y conserve el jugo aunque llegue a término medio.
Ese marmoleado no sale solo de la genética: depende del manejo. Ciclo de ceba largo, alimentación controlada y bajo estrés. Es ganadería paciente, y por eso el wagyu no se produce a escala.
El respaldo
Nuestra carne está certificada por la Asociación Colombiana de Criadores de Ganado Wagyu y sus Cruces. Constituida en 2015, es la única entidad nacional autorizada para emitir registro y certificación de la raza en Colombia.
Lleva los registros genealógicos de cada animal y certifica a los establecimientos autorizados de sus ganaderos asociados, precisamente para garantizar la trazabilidad de lo que llega a la mesa.
La certificación acredita la genética verificada del animal y de qué ganadería viene. En un mercado donde la palabra «wagyu» se usa con soltura, es la diferencia entre una afirmación comercial y un hecho comprobable.
La prueba
Dieciocho preparaciones llevan wagyu. Estas tres son las que la casa marca como insignia.
Lo práctico